Psicólogo de rupturas de parejas en Logroño

Cuando nos enfrentamos al fin de una relación de pareja, a menudo nos sumergimos en un proceso de duelo que puede el cual puede resultar abrumador. Como psicóloga especialista en rupturas de parejas en Logroño, entiendo la complejidad de este proceso y ofrezco un espacio de apoyo y orientación. 

Soy, María Elena Cuevas, y en mi práctica, me dedico a acompañar a las personas a través de las diferentes etapas del duelo por la ruptura. Reconozco que este proceso puede ser desafiante y doloroso, pero también entiendo que es fundamental para sanar y avanzar. Mi propósito es proporcionar un entorno seguro donde puedan expresar sus emociones, procesar la pérdida y encontrar la paz interior necesaria para seguir adelante. 

¿Qué sientes y porqué duele tanto una ruptura de pareja?

El dolor emocional de una ruptura de pareja es uno de los retos más intensos, pues implica perder a alguien esencial en nuestras vidas, con quien compartíamos esperanzas y un proyecto de vida significativo. Este proceso es difícil de asimilar debido a la desaparición de ilusiones y recuerdos felices. Además, dado que los humanos estamos diseñados para formar vínculos desde el nacimiento, la pérdida de un vínculo tan significativo como el de pareja se siente como un evento traumático y doloroso que requiere un tiempo considerable de recuperación.  

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1. Dolor emocional

Terminar una relación de pareja es uno de los desafíos emocionales más intensos que podemos enfrentar. Una separación o divorcio implica perder a alguien en quien habíamos depositado nuestras esperanzas y un proyecto de vida fundamental. Nuestras ilusiones, recuerdos felices, planes futuros o familiares se desvanecen, haciendo que este proceso sea difícil de asimilar. 

Como seres humanos, estamos diseñados para formar vínculos con otros desde el nacimiento como una forma de sobrevivir. La pareja, sin duda, es uno de los lazos más significativos que construimos a lo largo de nuestra vida. Por eso, una ruptura amorosa es un evento traumático y doloroso del cual necesitamos recuperarnos. 

2. Dolor físico

Numerosas investigaciones científicas revelan que el dolor que se siente después de una ruptura amorosa no es solo una percepción mental, sino una experiencia física real que causa cambios significativos en el cerebro. 

Estas investigaciones muestran que las respuestas de las personas tras una separación pueden compararse con los síntomas de abstinencia de las drogas. Así, es común que después de una ruptura romántica experimentemos angustia, ansiedad, pensamientos obsesivos y dolores físicos genuinos. 

3. Ansiedad de separación

Otro efecto difícil de asimilar es la ansiedad por separación. Sentimos una angustia profunda por querer ver a la otra persona y nos sentimos devastados por la distancia. Nuestros pensamientos se centran en el otro, imaginamos lo que está haciendo, lo extrañamos intensamente y puede que incluso sintamos la tentación de contactarle y reavivar las esperanzas. 

4. Sensación de fracaso

Por lo general, una pareja representa un proyecto de vida compartido en el que se invierten mucha energía, dedicación y esperanzas. Antes de decidir terminar, muchas parejas hacen un esfuerzo adicional para resolver sus problemas, lo que suele ser un proceso arduo. Por esta razón, una ruptura de pareja suele estar acompañada por una profunda sensación de fracaso: el fracaso de todos los esfuerzos realizados para mantener la relación y el fracaso de un proyecto vital en el que depositamos nuestras mayores esperanzas.  

5. Las dos partes sufren

Generalmente, tendemos a pensar que la persona que ha sido dejada tiene más sufrimiento que el que deja. Y aunque en parte es cierto porque no ha tomado la decisión y la persona “dejada” suele sentirse impotente, con baja autoestima, asustada y rechazada. Lo cierto es que el que deja la relación, también tiene que lidiar con el dolor de la pérdida, con la culpa de sentir que ha herido al otro, o con posibles dudas o arrepentimientos posteriores. Así que, a su manera, una ruptura de pareja afecta emocionalmente a los dos miembros de la pareja.  

6. Pocas ganas de seguir con tu vida y empezar de nuevo

Una ruptura de pareja implica un proceso de cambio estructural en nuestras vidas en el que tenemos que empezar de cero interna y externamente.  

Y es que, en medio de un proceso emocional, debemos tomar decisiones importantes. Como cambiarnos de casa, repartir amistades, reestructurar nuestros hábitos y esto no siempre es fácil.  

Además, a nivel interno nuestra identidad cambia. Así, pasamos de estar en pareja a estar solteros. Frecuentemente, suelen aparecer pensamientos estructurales y angustiosos del tipo qué quiero hacer con mi vida?, ¿quién soy yo ahora? ¿y ahora qué? 

Expareja

Etapas del duelo en una ruptura de pareja

El duelo tras una ruptura de pareja es un proceso emocional complejo y profundo que atraviesan muchas personas. Comprender las diferentes etapas una ruptura de pareja puede ser crucial para navegar este difícil periodo de manera más consciente y saludable. Desde el shock inicial y la negación, hasta la intensa tristeza y eventual recuperación, cada fase tiene sus propias características y desafíos. Reconocer y aceptar estas etapas no solo facilita el proceso de sanación, sino que también permite a las personas aprender y crecer a partir de esta experiencia dolorosa, preparándolas para futuras relaciones y una vida emocionalmente más equilibrada. 

1. Etapa de Shock

Esta es la fase inicial del duelo, donde la persona aún no asimila completamente lo ocurrido. Le resulta difícil aceptar la pérdida y adaptarse a la nueva situación. Emocionalmente, durante esta etapa de impacto o shock, se observa una falta de reacción, y la persona actúa como si nada hubiera cambiado. 

2. Etapa de Negación

Dentro de las etapas del duelo tras una ruptura de pareja, se encuentra la negación. Aquí, la persona es consciente de la pérdida, pero se resiste a aceptarla. Se niega a admitir que la relación ha terminado y fantasea con una posible reconciliación. Un ejemplo típico de esta fase es pensar que la ruptura fue un error o un arrebato que se salió de control. 

3. Etapa Emocional

En esta fase, la persona comienza a internalizar y experimentar plenamente lo que implica la ruptura. Se vuelve consciente de los cambios en su vida y de cómo estos continuarán afectándola. Las consecuencias de la pérdida provocan una profunda tristeza y una visión negativa del mundo, del futuro y de sí misma. La tristeza es una emoción crucial para realmente aceptar la pérdida y empezar a superar el duelo. 

4. Etapa de Recuperación

Finalmente, se vive un proceso de reflexión, aceptación y asimilación de lo ocurrido. Esto permite tener una perspectiva objetiva y madura de lo sucedido. Se logra hacer las paces con la relación perdida y aprender de los errores y aciertos para futuras relaciones. 

En esta última etapa, comenzamos a reconstruir nuestras vidas plenamente. Nos abrimos nuevamente al mundo y recuperamos un contacto más genuino con nosotros mismos y con los demás.